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Noemí Casquet: “Formas de vivir el amor hay tantas como en tu imaginación quepan”

Noemí Casquet nos cuenta cómo ha hecho de la divulgación sexual su forma de vida emprendiendo proyectos inéditos. Hablamos de censura, tabús, fantasías, educación sexual y también sobre emprendimiento.

Noemí Casquet se define como una persona “muy inquieta” que “se cuestiona constantemente lo establecido”. Pero lo importante de eso y el motivo por el que la entrevistamos es que ha hecho de ello su trabajo. Actualmente ejerce como periodista especializada en sexualidad y además es escritora. Su primer libro, Mala mujer, vio la luz en abril del año pasado y ya va por su quinta edición. “Está teniendo muchísima aceptación”, se congratula Noemí, que confiesa que últimamente le está dando un empujón a su producción escrita, en la que quiere centrarse.

Además de todo ello, muchos la conocerán por su otra faceta: la divulgación sobre sexualidad en redes sociales. Es una habitual de Instagram y, desde hace menos tiempo, también de Youtube. Le gustaría poder llevar la divulgación más a menudo a medios como la radio o la televisión, pero admite lo difícil que se lo ponen: “Es algo bastante complicado dedicándome a lo que me dedico y hablando de la forma que hablo, que es básicamente una crítica social y al sistema en general”.  

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En esta entrevista logramos hacer un repaso de la trayectoria de esta emprendedora polifacética barcelonesa de 28 años que ha hecho de la divulgación sexual su forma de vida con proyectos inéditos que nadie se había atrevido a plantear. Hablamos sobre su lucha contra los medios, la censura y el sensacionalismo; sobre la necesidad de implantar la educación sexual; sobre el funcionamiento y origen del deseo, los tabús y las fantasías; e incluso sobre aplicaciones de ligoteo. Y, por supuesto, sobre qué es emprender para Noemí Casquet.

-¿En cuál de tus proyectos estás más centrada ahora?

Ahora mismo estoy muy centrada en escribir. No puedo desvelar mucho, pero estoy escribiendo libros que vienen en pack y que se van a publicar este año. Así que estoy a contrarreloj, escribiendo muchísimo y preparándome una charla TED. Y aparte, planteando otras novedades que vendrán en verano y que la verdad es que se nos ha ido bastante la cabeza, pero es algo importante que tenemos que hacer.

-Tu segundo libro saldrá pronto. ¿Se sabe ya la fecha?

Sí, sale en mayo, pero todavía no se sabe la fecha exacta. En los próximos meses lo anunciaré e iré enseñando cositas, por qué digo eso de que vienen en pack y por qué sigo escribiendo a día de hoy.

-¿Qué tal está funcionando Santa Mandanga?

Santa Mandanga es una plataforma de educación sexoafectiva práctica. La lanzamos el 15 de enero, hace un año, y la verdad es que está funcionando muy bien. Estamos aprendiendo muchísimo, tanto de los aciertos como de los errores, que han sido varios este año. Lo que queremos hacer es, poco a poco, sin prisa pero sin pausa, empezar a incrementar la plataforma a muchos niveles, incluyendo cursos, un marketplace más extenso, una escuela sobre sexo, etc.

 

Noemí Casquet: “Queremos incrementar la plataforma [Santa Mandanga] a muchos niveles, incluyendo cursos, un marketplace más extenso, una escuela sobre sexo…”

 

Poco a poco vamos a ir ampliando el universo de Santa Mandanga. Pero, de momento, el 15 de febrero ya damos un cambio en la imagen. Nos alejamos un tanto de esa imagen eclesiástica de la iglesia, que a mí me encanta porque es muy barroca en general, pero sí que es verdad que a lo mejor hay gente a la que le causa cierto rechazo. Así que vamos a intentar enfocarnos en una sexualidad alejada de toda esa imagen visual de la iglesia.

-¿Usaréis otra imagen o será neutro?

En principio sí, pensamos tener una imagen potente, pero la verdad es que nos vamos a centrar más en lo que es la sexualidad y no intentar mezclarlo con nada.

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-Me has hablado un poco de los medios o los formatos que manejas para hacer divulgación sexual. ¿Cómo y a qué tipo de público la enfocas? ¿Haces divulgación para todo tipo de público?

En principio sí. En realidad todo el mundo podría ver mis vídeos o mi Instagram. Sí que me enfoco más en mi target, que son principalmente mujeres de unos 18 hasta los 30 años. Pero cada vez más estoy intentando hacer un llamamiento sobre todo a la parte masculina, hablando en términos totalmente binarios. Estoy intentando enfocarme y crear contenidos hacia la parte masculina porque creo que el empoderamiento sexual también tiene que ir hacia los hombres claramente y creo que actualmente los hombres están como que no encuentran su hueco dentro de toda esta lucha del feminismo.

 

Noemí Casquet: “Estoy intentando enfocarme y crear contenidos también hacia la parte masculina. El empoderameinto sexual también tiene que ir hacia los hombres. Actualmente no encuentran su hueco dentro de toda esta lucha del feminismo”

 

Están cambiando las cosas muy rápido y para bien, por supuesto. Hacia la equidad. Pero creo que en vuestro caso necesitáis este pequeño huequito en la sociedad y alguien que os diga: “Mira, las cosas van así y a ti te oprime así el sistema y puedes hacerlo así en el sexo”.

-¿Cuándo te diste cuenta de que querías ser divulgadora sexual?

A los 10 años hablando sobre sexualidad. Aunque en realidad mi carrera empezó a despuntar y a tener más éxito el año pasado, a raíz de la publicación del libro. Pero llevo 10 años picando piedra. Fue básicamente porque con 14 años mi madre me hablaba muchísimo sobre sexualidad. Tengo la suerte de que mi familia, especialmente mi madre, no ha tenido ningún tabú en hablarme sobre sexualidad. Lo que le preguntaba me lo contestaba con total naturalidad y sinceridad. Eso hacía que yo, cuando iba al colegio y mis amigas me preguntaban cualquier cosa, explicara todos los conocimientos que me había dado mi madre siempre de una forma muy natural.

 

Noemí Casquet: “A los 17 años empecé a escribir un blog. […] No podía hablar [de masturbación femenina] de otra forma que no fuese natural porque era sexo, es lo más natural. Nacemos de eso”

 

Hasta que a los 17 años empecé a escribir en un blog. Hablaba sobre humanismo y filosofía y un día escribí sobre la masturbación femenina. Tuvo mucho revuelo. A la gente le encantó que hablara de forma tan natural. Y es que no podía hablar de otra forma que no fuera natural porque era sexo, es lo más natural, nacemos de eso. Abrí mi propio blog y lo enfoqué íntegramente en todo lo que tiene que ver con la sexualidad. A partir de ahí empecé a divulgar y hasta el día de hoy. Estudié la carrera de periodismo, claro está, y durante la carrera todos los trabajos eran sobre sexo, porno…

-Ya estabas especializada desde el primer curso…

Desde antes de la carrera yo creo ya estaba hablando y escribiendo sobre el tema.

¿Te lo ponen difícil para informar y divulgar sobre sexo desde algún medio o plataforma o sueles tener libertad?

Sí, lo he tenido muy jodido. Piensa que ahora el sexo está en boca de todos, está de moda y no hay ningún problema, pero hace 10 años era bastante tabú. Podía escribir, pero siempre de forma muy específica para revistas muy especializadas como por ejemplo Interviu o Primera Línea. Más allá de eso no te dejaban hueco. Empecé a escribir en El País y en La Vanguardia, pero siempre bajo una línea editorial muy específica y “a ver qué vas a decir”. Y sobre todo a nivel económico pues es horrible como está el periodismo digital a día de hoy. Tienes que trabajar muchísimo para ganar un sueldo base.

En el caso de la televisión, también tenía un formato que se trataba de dar la vuelta al mundo en moto descubriendo la sexualidad de cada país, pero no llegó a ver nunca la luz, por más que grabamos mogollón de pilotos. Porque siempre pasaba lo mismo: entre que yo no era conocida y que en las cadenas de televisión son superreticentes a la hora de mostrar sexualidad o de hablar de sexo, a no ser que sea de una forma morbosa y sensacionalista…

 

Noemí Casquet: “En Youtube estuve a punto de perder el canal porque tuve denuncias masivas por un vídeo shibari, bondage japonés. Instagram me ha cerrado varias veces la cuenta”

 

Y luego las redes sociales. En Youtube estuve a punto de perder el canal porque tuve denuncias masivas por un vídeo del shibari, que es bondage japonés. Nadie me daba una solución, Instagram me han cerrado dos veces la cuenta. Esta que tengo va a hacer un año en febrero y, bueno, ahora estoy intentando divulgar en otros medios de comunicación que poco a poco me van dando cierta libertad. Sobre todo, lo que más libertad me ha dado y en lo que menos censura he tenido es en el mundo editorial. En los libros tengo plena y total libertad para hablar como quiera, decir lo que quiera, escribir lo que quiera y eso se lo agradezco mucho al mundo literario.

-Llama la atención esa hipocresía de la televisión de que el sexo se pueda tratar de una forma sensacionalista, pero toda labor informativa o divulgativa, la obvian

Sí, claro, lo que vende, vende, y tampoco hay mucho interés en que el sexo deje de ser tabú o deje de ser algo morboso y demás. Sin eso no conseguirían vendernos las cosas que nos venden a través del sexo. Piensa en todos los anuncios de televisión, que siempre tienen una pequeña connotación de sexo o del everything is mating, que es como que todo está hecho para relacionarse en un sentido de cierto ligoteo.

 

Noemí Casquet: “No hay interés en que el sexo deje de ser un tabú o deje de ser algo morboso. Sin eso no conseguirían vendernos las cosas que nos venden a través del sexo”

 

Empezar a empoderarnos dentro de la sexualidad a través del sexo es el principal canal para saber quiénes somos, qué es lo que queremos, qué hay más allá… La conexión con un mundo espiritual se puede tener perfectamente a través del sexo. Entonces el sistema estaría perdido, y a nadie le interesa que el sistema se pierda.

-¿Qué dudas y preguntas son las que más suele tener la gente que te sigue? ¿Hay alguna tendencia?

Claramente. Aunque yo no suelo contestar mucho preguntas de forma individual porque yo no soy sexóloga, yo divulgo. Divulgo a masas. Para todo lo que es terapia más personalizada siempre aconsejo a la gente que vaya a un sexólogo o una sexóloga porque son ellos quienes tienen ese trabajo.

La tendencia sí que está clara en general: como se me conoció mucho hablando de poliamor y de las relaciones abiertas, muchas de las preguntas que me hacen tienen que ver con las relaciones abiertas. Por ejemplo, que su pareja de repente ha planteado una relación abierta y no sabe muy bien por dónde tirar. O que de repente ella o él está sintiendo que es monógama o monógamo y entonces no sabe plantearlo… En general son muchos mails y largos mensajes explicando la situación personal y sentimental para pedirme por favor que les ayude o les dé un consejo, cuando es que el consejo no lo puedo dar yo.

 

Noemí Casquet: “Yo divulgo a masas. Para terapia más personalizada siempre aconsejo a la gente que vaya a un sexólogo. Son ellos quienes tienen ese trabajo”

 

Eso respecto a las relaciones. Muy pocas veces me han escrito sobre relaciones tóxicas y demás. Sobre todo tiene que ver con las relaciones abiertas y, por otro lado, el tema de la sexualidad. En el caso de los hombres, la tendencia clara es “no se me pone dura” y la eyaculación precoz. Muy pocos me escriben diciendo que les cuesta mucho correrse, pero también también pasa. Con
la eyaculación hay: o tardo muy poco o tardo demasiado.

Por otro lado, la tendencia femenina es “no llego al orgasmo”, “no sé cómo puedo hacer para tener un squirt”, “no noto placer”, etc. “El satisfyer no me funciona”, todas esas cosas.

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-Tú transmites lo que conoces y las dudas más específicas y personalizadas ya dependen de los sexólogos.

Yo no hago terapia ni estoy especializada en el ámbito clínico. Mi trabajo se trata de investigar, de encontrar todas las fuentes posibles a nivel del BDSM, del tantra, etc. Experimentar todo lo que puedo con mi cuerpo también, porque apuesto mucho por el nuevo periodismo, que es en parte muy subjetivo, de meter al periodista en la situación para que él te haga una crónica o te explique lo que está viviendo a través de su cuerpo con fuentes documentales y personales. Ese es el periodismo que me gusta y es el que intento hacer. Yo no voy a dar consejos, sino que doy toda la información y la pongo a su alcance. Divulgo.

-Estuviste vinculada al mundo del porno. ¿Qué te llevaste de esa experiencia? ¿Volverías?

Estuve vinculada al mundo del porno, pero nunca he ejercido como actriz porno, siempre he estado detrás de las cámaras. Empecé como periodista cubriendo rodajes y después empecé como maquilladora porque soy maquilladora también, aunque no ejerzo actualmente. Y después poco a poco ya me fui centrando en la producción, ayudante de producción, productora y después ya directora de cine porno. Aunque la etapa de directora fue muy corta porque lo que estaba dirigiendo era un porno en el cual no creo y no me gusta.

La experiencia fue buena. A mí el porno es algo que me gusta, soy consumidora habitual de porno, pero creo que hay que darle un salto, sobre todo a nivel divulgativo y de contenido, y ofrecer una diversidad. Podríamos entrar y te podría contar la vida en verso, pero, resumiendo, estamos en un mundo capitalista y está muy bien quejarnos por la pornografía, pero la pornografía se mueve por el dinero, como todo.

 

Noemí Casquet: “Está muy bien quejarnos por la pornografía, pero la pornografía se mueve por el dinero, como todo. […] Si empezáramos a pagar por otro tipo de porno y contenido, haríamos a las productoras más fuertes y por lo tanto habría más diversidad”

 

Si la gran mayoría de gente que paga pornografía son hombres heterosexuales que quieren ver determinado tipo de porno, es el porno que va a abundar de forma gratuita también. Si empezáramos a pagar por otro tipo de porno y otro tipo de contenido, haríamos a estas productoras mucho más fuertes y por lo tanto habría más diversidad. Pero claro, ¿quién está dispuesto a pagar por porno si lo tenemos gratis en internet? Y esa es un poco la historia. Me dedicaría al mundo de la pornográfica siempre y cuando estuviera bajo mi punto de vista; bajo mi dirección plena y absoluta.

-¿Crees que el porno modula mucho nuestras fantasías? ¿Dependen mucho del porno o no lo ves tan claro?

Antes del porno existe el cine convencional y desde bien pequeños estamos viendo películas Disney y películas de cine convencional. El cine convencional modula mucho las fantasías, puesto que se ve ya en las escenas de sexo que no se ponen nunca preservativo, enseguida el tío la mete y es un sexo superintenso y ella se corre sin tocarse y todo es muy explosivo y muy…¡Se corren a la vez! Cosa que eso te pasa alguna vez como mucho porque es muy raro, y claro, eso ya empieza a modular.

 

Noemí Casquet: “El cine convencional modula mucho las fantasías. […] La cultura en general, antes que el porno, modula tu sexualidad, solo que el porno ya le pone imágenes explícitas y acaba de ponerle el lazo a todo el paquetito”

 

Todo lo que es la música también. La cultura en general, antes que el porno, modula tu sexualidad, solo que el porno ya le pone imágenes explícitas y, por lo tanto, acaba ya de ponerle el lazo a todo el paquetito. Pero el paquetito ya estaba hecho antes. La cultura de la violación de la que tanto se habla no es por el porno. En parte está en el porno, pero viene de mucho antes.

-Supongo que estarás a favor de la educación sexual en los coles. ¿Pero a partir de qué edad?

A partir de los dos años. A los infantes hay que empezar a educarles desde bien pequeños y a partir de los dos años ya empezar a educarles. Porque a los dos años ya empiezan a tocarse los cuerpos, ya empiezan a tener curiosidad con su propio cuerpo, y cuando un niño o una niña pequeñita nos toca el cuerpo nos quedamos un poco tensos porque nosotros lo tenemos asociado a la sexualidad. Incluso la desnudez la tenemos asociada al erotismo. Cuando te vas a duchar la desnudez es algo natural, no es erótico. No tiene porque serlo.

Con esto pasa lo mismo. A partir de ahí, podemos empezar a educar en cuanto a consentimiento, en cuanto a afectividad, en cuanto a la gestión de las emociones, que también forma parte de la sexualidad; en cuanto al poder del no y el despertar ese no, por ambas partes, tanto si lo dice el niño o la niña como si tú lo dices. Por ejemplo, al sobrino de mi chico ahora le ha dado por tocar las tetas y a mí si me las va a tocar le digo antes que me pregunte y entonces me dice “¿te puedo tocar las tetas?”. Si a mí no me importa le dejo y para él es como si te estuviera tocando un codo. Le hace gracia porque son blanditas y porque él no las tiene, pero ya está. No lo sexualiza y más allá de eso.

 

Noemí Casquet: “A los infantes hay que empezar a educarles [en sexualidad] desde bien pequeños, a partir de los dos años”

 

Después, cuando le digo que no, tiene que aprender a que no se tocan las tetas si alguien le dice que no, igual que yo le pregunto “¿te puedo dar un beso?” y si él me dice que no entonces no se lo doy. Porque eso de “dale un besito al tío” y el tío Pepe es un tío al que no has visto en tu vida y además te da mal rollo y te pone la cara de “vamos, va, dame un besito” y a ti no te apetece. Eso forma parte del abuso sexual infantil. Podríamos prever muchísimo más si empezáramos aceptar el no por parte de los niños y de las niñas pequeñas y si empezáramos a educar. Así que a partir de los dos años.

-¿Es normal sentir amor-odio hacia los tabúes?

Es normal sentirnos atraídos hacia lo prohibido en general. Yo creo que eso forma parte de la condición del ser humano. No va tanto dirigida al sexo como al tabú que queramos: las drogas, la muerte, el ocultismo… La atracción va hacia la curiosidad innata y propia del ser humano en esa exploración propia sensorial y de la propia existencia.

 

Noemí Casquet: “Es normal sentirnos atraídos hacia lo prohibido en general. Forma parte de la condición del ser humano”

 

Que alguien o algo nos diga “no puedes hacer esto”: ¿Quién me va a decir a mí que no puedo hacer el qué? Yo soy de investigar y de probar sensaciones y de salir de la cueva de nuestros antepasados o de decir qué pasa si hago esto con palitos. Si es que se inventó el fuego así. Todas esas cosas son propias nuestras. No hubiésemos llegado hasta donde estamos si no hubiésemos estado esquivando y tensando el hilo de lo moral-inmoral, lo ético-lo no ético, lo prohibido-lo no prohibido. Así ha sido la evolución y así seguirá siendo. Así que obviamente sí, es normal.

-¿Cuántos tipos de amor hay?

El amor es uno, otra cosa es como lo sientas. Cuántos tipos de formas de vivir el amor, sería. Y formas de vivir el amor hay tantas como en tú imaginación quepan. Puedo tener un amor profundo hacia esa planta que yo planté y me acompaña siempre en los momentos peores, un amor profundo hacia mi gato que ahora está aquí hecho una bolita y que no entiendo cómo puedo tener tanto amor hacia este animal. Puedo tener un amor profundo hacia mi pareja que acaba de entrar en casa y a la que amo con todo mi ser. Puedo tener un amor profundo hacia mi familia, hacia mis amigas.

 

Noemí Casquet: “Formas de vivir el amor hay tantas como en tu imaginación quepan”

 

Y en todos esos amores, yo en realidad no cambio la forma en la que siento. No me gusta decir que siento de esta forma porque es mi amiga porque ya me está condicionando en cuanto a cómo tengo que sentir hacia quién y eso es una forma de manipulación, al fin y al cabo. Así que yo diría que siento un tipo de amor para mucha gente, solo que lo externalizo de diferentes formas.

-Y de relaciones, ¿cuántos tipos?

La forma de materializar el amor es a través de las relaciones y de relaciones hay todas la que tú puedas tener. El amor es uno, de dónde nace, el inicio y el final, al fin y al cabo, y la relación es el hilo que nos conecta. Ese hilo puede ser de muchos tipos, pero sobre todo es muy importante cuidarlo para que no se tense demasiado y se rompa. Eres responsable de todos los hilos que tienes con quienes estás conectado, cosa que solo pasa mucho a nivel social, también te digo.

-¿Dejará de existir la monogamia?

No dejará de existir. No quiero que deje de existir la monogamia, es un tipo de modelo relacional, pero sí que quiero que exista en el lugar que le corresponde. Y es que no es el único modelo relacional. No es la única alternativa que tenemos de materializar ese amor. Es una posibilidad que te puede funcionar con la forma que tienes de concebir esas relaciones. Es decir, hilo tensado, pero más allá de eso, la monogamia tiene que ser un modelo, solo una posibilidad. Hay muchas más posibilidades y tú tienes que encontrar aquella que más se adapte a ti.

 

Noemí Casquet: “No quiero que deje de existir la monogamia, es un tipo de modelo relacional, pero quiero que exista en el lugar que le corresponde. No es el único modelo relacional”

 

-¿La variedad de estímulos que te puede producir el sexo es infinita o hay un punto en el cuál es imposible evitar la monotonía?

¿La variedad de estímulos que te puede proporcionar el alcohol, la mariguana, el éxtasis… es infinita? Es un poco lo mismo. Si te fumas un porro o te tomas cuatro copas de vino casi siempre vas a sentir los mismos efectos, pero depende de cómo estés tú y del contexto en el que estés. En el sexo es un poco lo mismo. Es una forma de alterar la conciencia, pero depende mucho de ti y del contexto. Como contextos puede haber infinitos, personas con las que nos podamos acostar son infinitas y tu estado puede ser también infinito, hay infinidad de posibilidades de que tengas diferentes estímulos, así que es increíble lo que nos puede proporcionar el sexo simplemente cambiando.

 

Noemí Casquet: “El sexo es una forma de alterar la conciencia, pero depende de ti y del contexto. Como contextos y personas con las que nos podemos acostar puede haber infinitos, hay infinidad de posibilidades de que tengas diferentes estímulos”

 

Pero claro, si siempre estas del mismo modo, eres una persona neutral a nivel de emociones, si tienes una relación que también es neutral a nivel emociones y si siempre follas de la misma forma, en el mismo lugar, durante toda tu vida, obviamente es monótono y el estímulo va a ser siempre el mismo.

-¿Por qué tenemos tantas fantasías?

En realidad casi todas las fantasías se repiten y son bastante parecidas unas a otras. El otro día estaba viendo un documental que hablaba precisamente de esto, de esas fantasías que se suelen repetir más. La primera es el sexo en grupo: orgías, intercambios de pareja y por supuesto la más recurrente son los tríos. La segunda sería el sexo en lugares públicos, sexo en un avión, en el parque, sexo en el que te puedan pillar. Y la siguiente es todo lo que nos dé situación de poder y el control. Por ejemplo, el bondage, el BDSM y todo lo que tenga que ver un poco con él. Hablando con todo el mundo las tras fantasías más recurrentes en la sociedad son prácticamente eso.

-Pero esas tres se ramifican un montón y hay mucha variedad y matices en cada una de ellas…

Sí, pero eso pasa en el sexo también. La forma que tienes de follar no es igual a la mía y eso lo habrás vivenciado si lo has hecho con más de una persona, más allá de tu pareja actual. Te habrás dado cuenta de que no puedes comparar a nadie porque cada persona tiene un olor, una forma de ser, una forma de mirar, una forma de actuar en el sexo, de empezar en el sexo, de acabar en el sexo y de estar en el sexo. Pasa lo mismo con las fantasías. Es lógico que cada uno tenga sus matices.

 

Noemí Casquet: “Cada persona tiene un olor, una forma de ser, una forma de mirar, una forma de actuar en el sexo, de empezar en el sexo, de acabar en el sexo y de estar en el sexo. Pasa lo mismo con las fantasías”

 

-¿Has llegado a alguna conclusión sobre qué es lo que hace que una fantasía se implante en tu cabeza?

Sobre todo se empiezan a desarrollar cuando somos infantes-adolescentes. Por ejemplo, hay personas que empiezan a tener fantasías con el bondage porque de pequeños jugaban a los indios con sus primos y se ataban y de repente hay una movida que se despierta en ti. Hay gente que tiene fantasías con el sexo en grupo porque, cuando era adolescente, la primera escena porno que ven es un trío y piensa que tiene que molar. En realidad no nos damos cuenta de en qué momento se empiezan a desarrollar o en que momento se implantan en tu cabeza, pero hay un detonante en la gran mayoría.

Por ejemplo, estás viendo una escena porno en la cual la chica o el chico le hacen un bondage y le están dando unos azotes increíbles, tú te estás masturbando y en realidad no lo entiendes- Cómo te puedes estar masturbando con eso, pero lo estás haciendo porque, cuando estamos cachondos, todo lo que es la moralidad, la ética y demás se reduce a lo mínimo. Estamos mucho más abiertos a que los estímulos nos puedan poner y decimos: ¿por qué me está poniendo esto? Es muy creepy. Pero me está poniendo.

-Pasa que te encuentras un vídeo que no tenías pensado ver, pero si ya estás excitado te sirve porque te da igual lo que sea.

Sí, y en otro momento te paras a pensar y dices: ostras, ¿me he masturbado con esto? Pero en ese momento te gusta y te da igual. Imagínate que tienes un orgasmo de la hostia viendo un vídeo en el cual le están practicando BDSM o en el cual el tío o la tía son sometidos. Tú te corres pensando en eso y tienes un orgasmo brutal y tu cerebro está asociando lo que es ese orgasmo, esa corrida, con esa fantasía. Es ahí cuando, PUM, se instala en tu cabeza y dices “tengo que probarlo”. Esa es una de las formas de acabar de enquistar la fantasía en la cabeza.

 

Noemí Casquet: “Estás viendo BDSM. Te corres pensando en eso y tu cerebro está asociando esa corrida con esa fantasía. […] Esa es una de las formas de acabar de enquistar la fantasía en tu cabeza”

 

-Los deseos y las fantasías cambian mucho con el tiempo. En el paso de la adolescencia a la edad adulta, etc. ¿Por qué pasa esto?

Pasa porque estamos vivos. ¡Y menos mal! En realidad, al igual que vas evolucionando, seguramente lo que pienses es lo que pensabas de adolescente sobre la vida, el trabajo y lo que querías ser de mayor varía mucho y aún va a variar. Ahora estás con este proyecto, pero quién sabe dentro de 10 años si estarás con otro o si de repente pensarás diferente. Forma parte de nuestra evolución, del aprendizaje, de interiorizar ese aprendizaje y de la autoescucha. Por eso es normal que las fantasías también vayan cambiando a lo largo del tiempo y está bien. Estamos vivos. Y ojalá vayan cambiando porque se van cumpliendo. Esa es otra: la gran mayoría de personas no cumplen sus fantasías sexuales.

 

Noemí Casquet: “La gran mayoría de las personas no cumplen sus fantasías sexuales”

 

-¿Recomiendas alguna app de ligoteo/experiencias/mundo liberal? Porque vi que estabas también vinculada a Adopta un tío. ¿Puede ser?

Sí, colaboro con Adopta un tío. Me gusta mucho la aplicación y creo que mola porque puedes encontrar a gente más afín a ti más allá de Tinder, en la que al fin y al cabo tampoco puedes saber qué le gusta a una persona. Yo soy muy de rellenar el perfil y de que te pongan mogollón de cosas de qué le gusta, qué no le gusta… A mí me encantan ese tipo de cosas más allá de “está bueno” o “no está bueno” o “está buena” o “no está buena”.

En ese sentido, aplicaciones que recomiendo para el tema del ligoteo: Okcupid me gusta mucho porque hay mucha gente alternativa. Aquí en España no hay mucha gente en general, pero la gente que hay es muy guay. Es un poco más enfocado al mundo alternativo y mola porque tienes que ir contestando preguntas. Te pregunta: ¿qué opinas sobre el aborto? Y te da diferentes respuestas y la opción de matizar tu respuesta. Y así con mogollón de cosas en plan: ¿qué opinas sobre las fantasías sexuales? ¿Qué opinas sobre la política? Vas contestando preguntas y te mide el nivel de afinidad con la otra persona a nivel ideológico, a nivel de valores… Eso es la hostia porque encima puedes ver qué ha contestado la otra persona.

-¿Va por match también o te busca la aplicación a la persona indicada?

Te va saliendo gente. Es bastante cutrecilla. No es tanto por match. No es tan guay como Tinder de intuitiva, es un poco más compleja, pero porque también es más compleja a nivel de algoritmo y de funcionamiento. Entonces te va saliendo gente, tú dices si estás interesado en chicos o chicas o en los dos géneros o eres no binario y te da igual…Y a partir de ahí vas contestando y te pone el porcentaje de afinidad. Va por bloques. Te dice: en política no tenéis mucho que ver, en ética sí, en el amor tal, en el sexo tal… Muy guay. Esa es la que más recomiendo.

 

Noemí Casquet: “Para el tema de aplicaciones de ligoteo recomiendo Okcupid. Mucha gente alternativa. […] Vas contestando preguntas y te mide el nivel de afinidad con la otra persona. […] Es más compleja a nivel de algoritmo y funcionamiento”

 

Y luego de cara a cumplir fantasías sexuales y demás hay varias específicas para hacer y, sobre todo, hay aplicaciones para el mundo swinger en las cuales conoces a la gente del mundillo más liberal y tienes más opción a que puedan pasar cosas. A mí eso no me acaba de funcionar, pero a mí por mi forma de ser. Por cómo concibo el sexo a nivel personal. Pero es una opción abierta a todo el mundo.

-¿Te consideras emprendedora? 

Sí, me considero emprendedora. El único trabajo que he tenido con un contrato tenía yo 20 años y me duró dos días. Era básicamente de estos que están en la calle buscando socios. Yo estaba para la cruz roja y me pareció superpoco ético ponerme en un hospital a la salida de urgencias a buscar socios, porque estaban más susceptibles a nivel emocional. Me pareció tan violento y tan poco ético que me fui. Ese fue mi único trabajo. Llevo emprendiendo desde los 16 y no conozco otra realidad. Creo que a lo mejor no soy el típico ejemplo de emprendedora de “lo dejé todo y luché por mi trabajo y mis sueños” porque es que llevo luchando para mí siempre, no he conocido otro aspecto.

¿Qué es para ti emprender?

Básicamente apostar todos los recursos que hay disponibles hacia una idea que quieres materializar. Lo más importantes dentro del emprendimiento, y es a lo que alentó a todo el mundo, es que si tienes realmente una idea tienes que materializarla ya porque las ideas pasan. Son pensamientos y, al final, si no empiezas a materializarlo, no empiezas a verlo y se disuelve. La vida convencional y el conformismo son algo muy atractivo que te absorbe. Materializa el emprender con todos tus recursos.

 

Noemí Casquet: “Lo más importante dentro del emprendimiento es que si tienes una idea tienes que materializarla ya porque las ideas pasan. […] La vida convencional y el conformismo son algo atractivo que te absorbe”

 

-¿Por qué existe esta desconfianza inmediata hacia cualquier persona que se autocatalogue como emprendedora? O sea, en parte tiene mucho glamour, pero hay mucha gente que va con pies de plomo cuando conoce a un emprendedor.

El tema de ser emprendedor está muy bien, pero… ¿Emprendedor de qué? Yo por ejemplo no digo “hola, soy Noemí Casquet y soy emprendedora”. Es algo implícito ya en todo mi trabajo.

-Es consustancial, se da por hecho.

Claro. Es que es algo que está asociado a mi marca personal. Yo estoy trabajando en mi marca personal y tengo que emprender proyectos. No me considero emprendedora, me considero divulgadora, pero tengo que emprender proyectos para llegar a mi objetivo. Ahí está un poco la reticencia en cuanto a soy emprendedor o soy emprendedora. Vale, ¿pero de qué? Desarróllame la cuestión. Porque emprender emprendemos todos en realidad. Podemos emprender una mudanza, un viaje…

 

Noemí Casquet: “El tema de ser emprendedor está muy bien, pero… ¿Emprendedor de qué? […] Desarróllame la cuestión”

 

Al final es lo que te digo: poner todos los recursos para materializar una idea. Pero esa idea puede ser “quiero comprarme una casa nueva”. A nivel laboral yo creo que al lado de la palabra “emprendedor” debe haber otra cosa: tu idea, adónde quieres llegar. Es igual que lo de “soy creadora de contenido”. Vale, creas contenido, pero es que crear contenido creamos contenido todos los usuarios de internet. A eso me refiero con “emprendedor”.

-Incluso se puede ser emprendedor follando.

Claro, obviamente. Tienes una idea y la materializas. Pues serías un emprendedor en tus fantasías sexuales.

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