X

Cuánto cuesta contratar a un trabajador: aprende a calcularlo

Un trabajador de 2.000 euros brutos suele implicar más de 2.600 euros si sumamos los pagos a la Seguridad Social. Te enseñamos a calcular los costes que van asociados a la contratación y a obtener el salario neto.

Cuando se es autónomo o emprendedor y se quiere empezar a conformar una pequeño equipo para que el negocio prospere es normal preguntarse cuánto cuesta contratar a un trabajador. No solo es pagarle, sino hacer frente a las obligaciones con la Seguridad Social y con Hacienda y a los gastos complementarios que implique la gestión laboral de ese empleado. En este artículo, en EAD contamos con Autonomoo para explicar y ejemplificar con un caso concreto los costes y las implicaciones que tiene para un autónomo o una pyme contratar a un nuevo empleado. 

¿Cuánto cuesta contratar a un trabajador?

El coste de un trabajador es el coste económico total que se paga por tenerlo en plantilla, incluyendo su salario y las aportaciones a la Seguridad Social: los seguros sociales y las cotizaciones por indemnización, prestación social y gasto destinado a formación. Cada uno de estos conceptos representa un porcentaje del coste total que se desembolsa por generar un empleo. El salario bruto suele representar en torno al 75 % del total de lo que la empresa debe pagar por el empleado. El resto corresponde a las cuotas para mantener pensiones, indemnizaciones, prestaciones sociales y formación profesional.

Salario bruto

El salario bruto depende del convenio colectivo que sea aplicable al tipo de negocio o actividad empresarial, del tipo de contrato elegido para emplear al trabajador, de su jornada, la categoría profesional en la que se encuadre o las funciones que vaya a realizar. Para la determinación del sueldo bruto, el empresario autónomo o sociedad debe ceñirse como mínimo a lo que estipule el convenio colectivo de su sector y Comunidad Autónoma o provincia para la categoría profesional del trabajador.

Aunque los convenios establecen los salarios mínimos para cada categoría profesional, es habitual que se pacten salarios superiores de acuerdo a la experiencia del trabajador, su cualificación o la oferta de mano de obra que exista para el puesto. Asimismo, para la elección del salario bruto se debe tener en cuenta las horas extraordinarias, el trabajo de fin de semana o los pluses. Todos ellos están regulados en los convenios colectivos y suelen implicar un incremento del sueldo bruto. Puedes localizar el convenio que se aplica a tu actividad en este enlace.

Pongamos por caso que el importe bruto (antes de descontarle los impuestos) que va a percibir el trabajador es, por poner una cifra redonda, de 2.000 euros (incluyendo las pagas extra prorrateadas).

Cotizaciones del empleador o empresario

Para saber cuánto cuesta contratar a un trabajador debes tener en cuenta que, actualmente, al empleador le corresponde abonar a la Seguridad Social el 23,6 % de dicho salario bruto en concepto de contingencias comunes. Es decir, la contribución para las pensiones. En este caso habría que multiplicar los 2.000 euros por 0,236, lo que da como resultado una cantidad de 472 euros.

Por lo que respecta al pago de las prestaciones por desempleo, la empresa debe desembolsar el 5,5 % del salario bruto. Para ello, multiplicamos 2.000 por 0,055 y obtenemos un importe de 110 euros. Este porcentaje solo se aplica en los contratos indefinidos. En los contratos temporales es ligeramente más elevado, del 6,7 %. De este modo, multiplicando 2.000 por 0,067 se obtiene que el empresario debe ingresarle al Estado 134 euros para contribuir a sostener el paro.

En tercer lugar, por la formación profesional se paga el 0,7% en los contratos indefinidos, lo que equivale a 14 euros en el caso de un salario bruto de 2.000 euros. El porcentaje cambia para el caso de los contratos temporales, por lo que el empresario deberá pagar a la Seguridad Social el 0,6 % del salario bruto. El gasto es de 12 euros en este caso.

Una cuarta contribución es la que se hace al Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), con la que se cubren los despidos en el caso de empresas en quiebra u otras situaciones. Tanto para los contratos indefinidos como para los temporales es del 0,2 %. Por lo tanto, para un salario de 2.000 euros brutos deben pagarse 4 euros. 

Cantidad final por cotizaciones

Así pues, si realizamos la suma de todas las cotizaciones, la empresa o el autónomo que contrate deberá efectuar un pago de 600 euros por el trabajador que incorpore con este salario en el caso de que el contrato sea de te tipo indefinido. Si es temporal, la cifra será de 620 euros. Además, para ciertos puestos de trabajo se exige el pago de una cuota por riesgos laborales.

El porcentaje viene fijado para cada actividad en las tablas de cotización. Puede oscilar entre el 1,5 % para trabajadores de oficina, el 1,65 % para profesionales del comercio al pormenor, el 2,6 % para los que se dedican a la limpieza y la seguridad o el 6,7% para actividades de alto riesgo, como la construcción o el transporte por carretera. De modo que el pago extra en el caso de un salario bruto de 2.000 euros puede ir desde los 30 hasta los 134 euros. 

Agregando todos estos cálculos, conocemos cuánto cuesta contratar a un trabajador de 2.000 euros brutos. Aunque dependerá siempre del tipo de contrato, el tipo de actividad que desempeñe, de su categoría profesional y de su situación personal, la estimación es que deberemos pagar aproximadamente entre 2.600 y 2.800 euros. 

Para un puesto de trabajo de oficina, las aportaciones a la Seguridad Social a cargo de la empresa suponen un 30,9 % del sueldo bruto para contratos indefinidos y un 32,1 % para contratos temporales. Además, cuando el contrato temporal es a tiempo parcial, el porcentaje sube un 1 % adicional.

Cuotas y retenciones a cuenta del trabajador

Una vez hechos estos cálculos, queda averiguar las retenciones. Es decir, los impuestos que deberá pagar el trabajador, los cuales se descontarán del salario bruto.

Retención de IRPF

En primer lugar, para el pago del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), se destinará un porcentaje que varía en función de la situación personal y el tipo específico de contrato.

Este porcentaje aumenta por tramos salariales (mayor el impuesto cuanto mayor es el salario). Es el empresario o autónomo el encargado de ingresarlo trimestralmente en Hacienda como anticipo a cuenta del trabajador. A final de año, en la declaración de la renta, la Administración Tributaria calcula si el contribuyente ha pagado en exceso o en defecto en base a todas las rentas obtenidas y exige o devuelve la cantidad pertinente.

Caso práctico de cuánto cuesta contratar a un trabajador

Para el caso que estamos analizando, el de un salario de 2.000 euros mensuales brutos, suponiendo que el trabajador es soltero y no tiene hijos, la retención que se aplicaría sería del 13,55 %. Sin embargo, para conocer el coeficiente que opera en cada caso se puede utilizar la calculadora virtual de CincoDías. Esta permite introducir todos los aspectos de la situación personal que pueden alterar la retención de IRPF que se nos aplica como trabajadores por cuenta propia. De este modo, para el caso que nos ocupa, el IRPF resultará de multiplicar 2,000 por 0,1355. La cantidad que se debe depositar en Hacienda es, por tanto, de 271 euros.

Por otro lado, el empleado también debe contribuir a la Seguridad Social. Hay tres cuotas que debe apartar de su salario en este sentido. Un 4,7 % por contingencias comunes (para contratos indefinidos), que servirán para financiar las pensiones esencialmente. En el caso de tener una nómina de 2.000 euros brutos, la SS recaudaría 94 euros. El porcentaje no varía en este caso para los contratos temporales. 

Los otros dos pagos se efectúan por la prestación por desempleo y por la formación profesional. En el primer caso, el porcentaje es del 1,55 % para los trabajos indefinidos. Lo que supondría un ingreso para la SS de 31 euros en el caso de un salario de 2.000 brutos. En los trabajos temporales esta obligación se grava con el 1,6%. Por lo que el trabajador debería aportar 32 euros. Y para la formación profesional, en ambos tipos de contrato, se paga un 0,1%. Es decir, 2 euros más en el supuesto que hemos planteado.

Coste total de la contratación

Por lo tanto, las cuentas quedarían de la siguiente manera: 396 o 397 euros en función de la modalidad del contrato (indefinido o temporal). Si restamos esa partida al salario bruto, obtenemos el dinero que el trabajador cobrará íntegro: 1.604 o 1.603 euros.

Otros posibles gastos vinculados a la contratación

Además del coste directo de contratación que ya hemos visto, determinar cuánto cuesta contratar a un trabajador realmente depende también de los gastos indirectos que supone. También se ha de afrontar el coste de las vacaciones, ya que cuando el trabajador se las coja deberá contratarse a alguien para cubrir su puesto durante ese tiempo. Asimismo, la contratación de un empleado implica cumplimentar un plan de riesgos laborales, con un coste anual de unos 150 euros. Además de todo ello, hay que contar con los materiales, herramientas y maquinaria que necesitará el trabajador para desarrollar su sus funciones. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja tu comentario
scroll to top