Cómo facturar siendo autónomo

Autónomo

Todos los trabajadores separan continuamente su vida laboral de su vida personal. Sin embargo, a nivel financiero no son tantos los que separan su vida profesional de su vida personal y familiar. Esto es especialmente importante en el caso de los autónomos, quienes, debido a su obligación de facturar, deben tener una cuenta para autónomos o una cuenta de empresa que le permita separar sus finanzas personales de las finanzas del negocio.

Así pues, para evitar errores que puedan poner en jaque las finanzas personales, es imprescindible disponer de una cuenta de empresa en la que estén domiciliados todos los gastos derivados del negocio.

¿Cómo se ha de facturar siendo autónomo?

Los trabajadores por cuenta propia o autónomos deben prestar especial atención a la gestión contable de su negocio, no solo para procurar que su actividad profesional sea viable, sino también para cumplir con todas sus obligaciones legales.

En definitiva, resulta fundamental conocer cómo se ha de facturar siendo autónomo:

  • Una vez el autónomo esté dado de alta en Hacienda y el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos de la Seguridad Social podrá emitir facturas como autónomo, a través de las cuales se podrán justificar las operaciones que se han realizado en el marco del negocio.
  • Las facturas deberán cumplir con todos los requisitos que marca la Ley. Entre los datos que deben incluir las facturas se encuentran la identificación del autónomo, la numeración correlativa o la fecha de emisión, entre otros.
  • Los autónomos deberán tributar por IVA. Esto no significa que el autónomo esté obligado a pagar IVA, sino que su actividad estará sujeta a determinado gravamen en concepto de IVA. Además, los autónomos podrán desgravarse el IVA de determinados gastos afectos a la actividad del negocio.
  • Los autónomos deberán tributar por IRPF, tal y como ocurre con los trabajadores por cuenta ajena. De esta forma, el trabajador autónomo deberá descontar un porcentaje de la factura en concepto de IRPF, lo cual variará dependiendo del tipo de actividad que se lleva a cabo en el negocio.

Las obligaciones contables y de facturación de los autónomos son bastante complicadas, por lo que no resulta extraño que sean muchos los emprendedores que decidan delegar la gestión contable del negocio a terceros o que decidan facilitar el cumplimiento de sus obligaciones contables utilizando software y otras herramientas destinadas a esta tarea. Por otro lado, y siempre con el objetivo de facilitar el cumplimiento de las obligaciones contables, fiscales y tributarias que tiene cualquier negocio, conviene disponer de dos cuentas bancarias diferentes: una para el negocio y otra para la vida personal y familiar.

La importancia de tener una cuenta separada para el negocio de la cuenta personal

Es imprescindible, a la hora de gestionar un negocio, organizar debidamente las cuentas bancarias y, además, disponer de una cuenta destinada únicamente a la empresa. De esta forma, el cumplimiento de las obligaciones del autónomo será más sencilla y, además, la gestión de la actividad del negocio también resultará más adecuada.

No obstante, no se ha de perder de vista que los autónomos no están obligados legalmente a separar sus finanzas personales de las finanzas de su negocio. De hecho, es bastante común que empresarios y autónomos dispongan de una sola cuenta bancaria para ambas finanzas.

Las ventajas de tener una cuenta para el negocio y una cuenta personal

Aunque no hay obligación de separar las finanzas personales de las del negocio en cuentas bancarias diferentes, lo cierto es que esta práctica tiene multitud de ventajas para los autónomos. Son las siguientes.

Salario más claro

Los autónomos no tienen una nómina fija, sino que el dinero que perciben será el resultado de los beneficios obtenidos por el negocio menos los gastos derivados de esta actividad. Disponiendo de dos cuentas bancarias separadas, el autónomo tendrá más claro qué salario ha percibido a final de mes, una vez descontados los gastos en que se ha incurrido y el dinero que se va a reinvertir en el negocio.

De esta forma, el autónomo tendrá una visión más clara de la cantidad de dinero que ha ganado y de la cantidad que va a reinvertir en su negocio.

Cuentas especiales para autónomos

Si el autónomo decide separar sus finanzas personales de las profesionales, podrá beneficiarse de las ventajas que tienen las cuentas bancarias para autónomos. Este tipo de cuentas bancarias ofrecen comisiones más bajas, así como otras ventajas.

No se confundirán gastos personales con profesionales  

Compartir cuenta para las finanzas personales y profesionales puede suponer un completo desbarajuste, sobre todo si se tienen en cuenta la cantidad de gastos en que incurre un negocio de cualquier tipo. Así pues, si el autónomo tiene dos cuentas bancarias diferentes no mezclará sus gastos personales (hipoteca, compras personales o gastos en ocio) con los gastos derivados de la actividad del negocio (facturas de proveedores, seguros, impuestos o alquiler del local).

No se gastará el dinero del negocio

Cuando se comparten finanzas profesionales y personales en la misma cuenta bancaria es relativamente sencillo confundir el dinero doméstico del dinero destinado al negocio y, por tanto, es probable que parte del dinero del negocio se invierta en gastos personales. Teniendo cuentas separadas, se evitará gastar los beneficios del negocio en cosas personales.

Más facilidad a la hora de pagar impuestos

Los autónomos deben pagar determinados impuestos que se aplicarán a la actividad del negocio. Con cuentas separadas resultará mucho más sencillo liquidar los impuestos por los que el autónomo deba tributar, ya que no se confundirán los gastos derivados del negocio de los gastos personales. Esto, además, evitará problemas con la Agencia Tributaria y posibles inspecciones de Hacienda.

Facilidad a la hora de justificar los gastos del negocio

Con los gastos personales y profesionales separados en cuentas bancarias diferentes será mucho más sencillo justificar los gastos afectos al negocio y que derivan de la actividad profesional del autónomo. Esto es especialmente importante a la hora de deducir gastos en determinados impuestos como el IVA.

Sin duda, disponer de dos cuentas bancarias diferenciadas para el negocio y la vida privada es la mejor alternativa para facilitar la adecuada gestión del negocio.

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