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El adiós a Pablo Ráez

Cientos de personas despieron a Pablo Ráez, el joven que luchó contra la leucemia y arroparon a sus familiares.

El Autónomo Digital. Cientos de personas despidieron ayer al joven marbellí Pablo Ráez, que consiguió convertir en fenómeno viral su combate contra la leucemia, y arroparon a sus familiares en la misa oficiada en la iglesia La Encarnación, en Marbella.

El velatorio del joven comenzó el sábado por la noche en el cementerio Virgen del Carmen, en Ojén, y los restos mortales de Pablo Ráez estuvieron acompañados por familiares, amigos y numerosas coronas y ramos de flores.

Además de numerosos vecinos, asisitieron la mayoría de la corporación municipal, entre ellos el alcalde del municipio, José Bernal; el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y el de Ojén, José Antonio Gómez.

El Ayuntamiento decretó dos días de luto -ayer y hoy- en los que las banderas de la Casa Consistorial onderán a media asta y, aunque se decidió suspender la entrega de medallas de la ciudad, una de las cuales era para Pablo Ráez, su padre ha pedido que se mantenga el acto como estaba previsto para que se convierta en un homenaje.

Pablo era un joven deportista de 18 años cuando, en marzo de 2015, los médicos le diagnosticaron leucemia.

Tras someterse a varias sesiones de quimioterapia, le trasplantaron la médula de su padre y, gracias a esta intervención, se recuperó.

Sin embargo, apenas diez meses después, la enfermedad reapareció y fue necesario buscar un nuevo donante, por lo que lanzó a través de las redes sociales la campaña “Reto un millón”, en la que animaba a la gente a donar médula ósea bajo el lema “no para mí, para todo el que lo necesite”.

Durante la semana en la que estuvo hospitalizado, Pablo mostró a través de un vídeo en su cuenta de Instagram la cámara de aislamiento en la que permaneció tras la intervención y agradeció a sus seguidores “los mensajes de apoyo”, así como “el calor” que recibió por parte de estos.

Sin embargo, las malas noticias llegaban de nuevo en enero, cuando sufrió un rechazo. El día 25, Pablo Ráez recurría de nuevo a las redes sociales y publicaba en su perfil de Facebook: “He estado más ausente estos días, ya que estoy centrado en mí la poca energía que tengo para superar esta etapa, que está resultando difícil, pero no imposible”.

También relataba el tratamiento al que le estaban sometiendo y reconocía que era un momento duro: “Dan ganas de tirar la toalla, de dejar de sufrir”.

Tan solo un mes después de publicar estos mensajes, Pablo falleció rodeado de su familia, y su padre, Francisco Ráez, aseguró a Efe que Pablo no ha podido luchar más contra la enfermedad.

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